

Una severa tormenta invernal provocó afectaciones masivas en varios estados del este y del sur de Estados Unidos, dejando más de un millón de hogares sin electricidad y la cancelación de más de 10 mil vuelos durante el domingo.
El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) había advertido desde la semana pasada que un “aire potencialmente mortal” se desplazaría lentamente desde las altas llanuras y las Montañas Rocosas hacia la costa este, a partir del viernes y hasta inicios de la próxima semana.
Los efectos del fenómeno, que ha generado fuertes nevadas y acumulación de hielo, se extienden desde Nuevo México hasta Nueva York, afectando especialmente la región de los Grandes Lagos, a lo largo de la frontera con Canadá.
Algunos expertos señalaron que esta tormenta tiene el potencial de convertirse en la “tormenta que defina todo el invierno”, e incluso podría “ser recordada por décadas” debido a su intensidad.
Ante la situación, funcionarios de transporte estadounidenses, incluidas autoridades aeroportuarias de varias ciudades importantes, alertaron a los viajeros para que se preparen ante retrasos y cancelaciones.
En una de las ciudades afectadas, el servicio eléctrico informó que casi la mitad de la ciudad continúa sin electricidad, lo que representa alrededor de 220 mil clientes, mientras que los pronósticos indican que el clima empeorará en las próximas horas. Por ello, las autoridades insistieron en que los residentes permanezcan en casa para evitar riesgos.


