

Pese a los reportes oficiales sobre avances en materia de seguridad, los hechos violentos continúan registrándose en Michoacán. Tan solo el sábado 10 de enero, un día antes de la visita de la presidenta de México a la entidad, René Valencia, líder del movimiento Revolución Social, fue víctima de un ataque armado mientras se trasladaba en una camioneta entre los municipios de Pátzcuaro y Erongarícuaro.
El ataque ocurrió a la altura de la comunidad de Jarácuaro, cuando un grupo de hombres armados, a bordo de una camioneta, abrió fuego contra el vehículo en el que viajaba René Valencia, así como contra la unidad de sus escoltas.
Alrededor de las 20:00 horas, Memo Valencia, hermano de René y dirigente estatal del PRI en Michoacán, solicitó apoyo a través de redes sociales para que las autoridades acudieran en auxilio de su hermano y su equipo de seguridad.
Durante los minutos posteriores al ataque, René Valencia realizó transmisiones en vivo, en las que pidió ayuda y alertó sobre la situación de sus escoltas, quienes repelieron la agresión para proteger a los dirigentes políticos.
Tras el reporte, elementos del Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y la Guardia Civil desplegaron un operativo en la zona para localizar a las víctimas y reforzar la seguridad en las comunidades cercanas. Posteriormente, las autoridades confirmaron que ninguna de las personas involucradas resultó lesionada y que los escoltas, adscritos al Mecanismo Federal de Protección a Defensores de Derechos Humanos, Activistas y Periodistas, fueron localizados y puestos a salvo.
La Secretaría de Seguridad Pública de Michoacán informó que se reforzaron las acciones operativas en Jarácuaro y localidades aledañas, con el objetivo de dar con los responsables del ataque.
Este hecho ocurre en un contexto en el que el gobierno federal ha destacado avances en la estrategia de seguridad en la entidad, aunque episodios como este evidencian que la violencia sigue siendo un desafío latente en diversas regiones del estado.

