
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó como “irrelevante” el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá, el T-MEC, al asegurar que no representa una ventaja real para su país.
Las declaraciones se dieron durante un recorrido por una planta de Ford Motor Co. en Dearborn, Michigan, donde el mandatario afirmó que Estados Unidos no necesita autos fabricados en México ni en Canadá, ya que su objetivo es que los vehículos se produzcan dentro de territorio estadounidense.
Estos comentarios ocurren en la antesala de la revisión del acuerdo comercial, la cual, por ley, corresponde realizarse este año. Al ser cuestionado sobre cómo funcionaría una posible renegociación con México y Canadá, Trump respondió que “ni siquiera piensa en el T-MEC”.
Con su estilo característico, el presidente agregó que Canadá “lo quiere y lo necesita”, aunque reiteró que, si bien desea que a ambos países “les vaya bien”, el problema —dijo— es que Estados Unidos no requiere de sus productos automotrices.
Trump aseguró además que empresas de distintos países, como México, Canadá, Japón y Alemania, están trasladando sus operaciones a Estados Unidos y abriendo nuevas plantas en ese país.
Cabe recordar que el mandatario ha amenazado en distintas ocasiones con poner fin al T-MEC o sustituirlo por acuerdos bilaterales. La industria automotriz es uno de los sectores más relevantes del comercio regional, al representar el 22% del intercambio total entre los tres países.
Tan solo en 2024, la producción conjunta superó los 16 millones de vehículos, con México como uno de los principales fabricantes. Sin embargo, las recientes declaraciones del presidente estadounidense reavivan la presión para que los automóviles sean fabricados completamente en Estados Unidos.